1. Pregunte a la usuaria cómo le va con su método y si está satisfecha. Pregúntele si tiene alguna duda o algo que comentar.

  2. En especial, pregúntele si está preocupada por los cambios en el sangrado. Dele toda la información o ayuda que necesite (véase Manejo de problemas).
  3. Pregúntele si suele tener problemas para acordarse de tomar la píldora cada día. De ser así, analice diversas formas de acordarse, de subsanar la omisión de píldoras, y PAU, o la elección de otro método. Las adolescentes pueden necesitar apoyo adicional.

  4. Suminístrele más envases de píldoras, a ser posible para un año entero (13 envases). Programe su próxima consulta de reaprovisionamiento para que tenga lugar antes de que necesite más píldoras.

  5. En lo posible, controle la tensión arterial aproximadamente cada año (véase Criterios médicos de elegibilidad, pregunta 5).
  6. Pregunte a la usuaria de larga data si ha tenido algún nuevo problema de salud desde la última consulta. Aborde los problemas según corresponda. Para nuevos problemas de salud que puedan requerir un cambio de método anticonceptivo, véase nuevos problemas de salud que puedan requerir un cambio de método anticonceptivo.
  7. Pregunte a la usuaria de larga data si hay cambios importantes en su vida que puedan afectar a sus necesidades —en particular, planes de tener hijos y riesgo de contraer ITS o la infección por el VIH—. Haga el seguimiento necesario.